Ilmo. Dr. Fray Pedro Pardo de Figueroa (1737-1751). Nacido en Lima, Perú, ingresó al monasterio de los mínimos de San Francisco de Paula. Dadas sus grandes dotes de ciencia y sabiduría, fue elegido para obispo de Guatemala el 15 de enero de 1735. Consagrado en la Catedral de México, llegó a Guatemala en noviembre de 1736 y tomó posesión el 22 de septiembre de 1737. En su primera visita pastoral, comprobó la veneración al Cristo negro de Esquipulas, por lo cual decidió realizar el templo que hoy se admira. Recorrió su extensa diócesis en varias ocasiones. En su tiempo se elevó la Iglesia de Guatemala a metropolitana, y por tanto el obispado de Guatemala se convierte en arzobispado por bula del Papa Benedicto XIV el 16 de diciembre de 1743, quedando como diócesis sufragáneas las de Ciudad Real (Chiapas), Trujillo (Honduras) y Nicaragua. Quiso que la Catedral contara con una imagen de su santo patrono, San Francisco de Paula, así como las imágenes de San Sebastián y San Jerónimo, que actualmente se encuentran en la Catedral. Murió en Esquipulas en 1751, y fue enterrado junto al altar mayor del templo.