Dios nuestro,
que para la salvación de los hombres
concediste a San Francisco de Sales
el don de servir
con extremada amabilidad a todos,
ayúdanos a demostrar, a ejemplo suyo
en una actitud servicial con nuestros hermanos
toda la delicadeza de tu amor.
Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
VIDA DEL SANTO:
Francisco nació en el Castillo de Sales, en Thorens, Francia en 1567, de una familia noble de Saboya. Graduado de Derecho en la Universidad de Padua, siguió la vida eclesiástica y una vez ordenado sacerdote, trabajó intensamente por la restauración católica en su patria. Nombrado obispo de Ginebra, fue un verdadero pastor para los clérigos y fieles, enseñándolos en la fe con sus escritos, sus obras y su mansedumbre, convirtiéndose en un ejemplo para todos. Combatió el calvinismo. Era muy devoto a la Santísima Virgen. Fundó la orden de las religiosas de la Visitación junto con santa Juana Francisca de Chantal. Escribió la “Introducción a la vida devota”, un libro clásico de dirección espiritual. Murió en Lyon, Francia, en 1622. Fue canonizado en 1655 y proclamado Doctor de la Iglesia en 1877. El Papa Pío XI lo declaró Patrono de los periodistas y escritores. Su fiesta es el 24 de enero.
ACERCA DE LA IMAGEN:
Esta bellísima talla en madera encarnada y sobredorada representa a san Francisco de Sales, obispo, doctor y fundador, en el atuendo propio del obispo, con roquete, muceta episcopal y pectoral; asimismo, la estola encima, símbolo de su apostolado; finalmente, la mitra episcopal a sus pies. Nótese la expresión serena y contemplativa en su rostro, en el que sobresale su escasa barba y la calvicie que padeció desde joven. Esta imagen, junto con la de san Dionisio, vino de la Catedral de Santiago; sin embargo, su encarnado y dorado se le atribuye tanto al conocido pintor y escultor don Pedro Gallardo (1824-1892) como al gran pintor y dorador, el presbítero Arcadio Escobar, quien seguramente doró la imagen a finales del siglo XIX.
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