SANTA ANA

 

Catedral

 

ORACIÓN:

¡Oh gloriosa Santa Ana que estás llena de compasión por quienes te invocan y de amor por los que sufren! Agobiado con el peso de mis problemas, me postro a tus pies y humildemente te ruego que tomes a tu especial cuidado esta intención mía... Por favor, recomiéndala a tu hija, Santa María, y deposítala ante el trono de Jesús, de manera que El pueda llevarla a una feliz resolución. Continúa intercediendo por mí hasta que mi petición sea concedida. Pero por encima de todo, obtenme la gracia de que un día pueda ver a Dios cara a cara para que contigo, la Virgen y todos los santos pueda alabarle y bendecirle por toda la eternidad. Amén.

Jesús, María y Santa Ana, ayudadme ahora y en la hora de mi muerte.
Santa Ana ruega por mí.

VIDA DE LA SANTA:

Santa Ana es venerada desde toda la antigüedad como la madre de la Santísima Virgen María. Su culto se extendió en toda la Iglesia a partir de 1584, cuando se instituyó su festividad. El protoevangelio de Santiago, apócrifo del siglo II, narra la historia de Joaquín y de Ana, padres de la Virgen María. La esposa de Joaquín, después de una prolongada esterilidad, obtuvo del Señor el nacimiento de María, a quien llevó al templo a los tres años y la dejó al servicio divino en cumplimiento del voto que había hecho. Es patrona de las madres que esperan un niño y de las mujeres que tienen dificultad para concebir. Su fiesta es el 26 de julio.

 

Catedral

 

ACERCA DE LA IMAGEN:

La bellísima imagen se encuentra en la Capilla de El Sagrario y es una escultura tallada en madera, encarnada, estofada y pintada seguramente del siglo XVIII que representa a Santa Ana en posición sedente sobre un cojín. Tiene en sus manos la imagen de la Virgen María. El cojín sobre el que se apoya está también tallado en la misma pieza, estofado y rematado con tres borlas en tres esquinas. La imagen viste túnica, velo y capa. La túnica anudada en la cintura. Tiene vestigios de estofado en plata y otro trabajo de estofe con decoración foliar, remata en cuello cuadrado, esgrafiado y laminado en oro. La capa sobre la espalda, le cubre los hombros y la sostiene sobre el brazo derecho, hasta caerle sobre el regazo en medio de las piernas y terminar en el suelo, a la altura de la peana. La capa en estofe, laminado en oro y plata presenta esgrafiado y diseños foliares y florales pintados en colores rojo y verde, la decoración incluye también uvas. Es un maravilloso ejemplo del barroco guatemalteco, ya que en la colonia se tenía una especial devoción por la madre de la Virgen María.

 

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