NUESTRA SEÑORA DE LAS NIEVES

 

Catedral

 

ORACIÓN:
Virgen de la Nieves, Señora de las Montañas,
radiante como el lucero, clara como la mañana.
¡Imploramos Madre nuestra, tu presencia celestial.....!
De tus manos, Señora, nace todo Milagro,
derrámalo sobre tus hijos.
Virgencita de las Nieves, Señora del cielo,
imploramos Madre Nuestra, tu presencia celestial..!
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

ACERCA DE LA ADVOCACIÓN:

En el siglo IV d.C. vivía en Roma una piadosa pareja. Él se llamaba Juan Patricio mientras que el  nombre de su esposa se desconoce. Habían sido bendecidos con abundancia de bienes y también de fe. Sin embargo, su gran dolor era no tener hijos con los que pudieran compartir sus dones. Durante años habían rezado por un hijo y heredero. En esta situación pasaron muchos años sin ningún resultado. Por fin decidieron nombrar como heredera a la Santísima Virgen y le rezaron con devoción para que los guiara en la asignación de la herencia. Nuestra Señora les agradeció sobremanera y la noche del 4 de agosto, se le apareció a Juan Patricio y a su esposa, diciéndoles que deseaba que construyeran una basílica en el Monte Esquilino (una de las siete colinas de Roma), en el punto preciso que ella señalaría con una nevada. También se le apareció al Papa Liberio con el mismo mensaje. En la mañana siguiente, el 5 de agosto, mientras brillaba el sol en pleno verano, la ciudad quedó sorprendida al ver un terreno nevado en el Monte Esquilino. La pareja, feliz, se apresuró al lugar y el Papa Liberio marchó hacia el mismo en solemne procesión. La nieve cubrió exactamente el espacio que debía ser utilizado para la basílica y desapareció una vez señalado el lugar. Pronto se construyó la Basílica de Santa María la Mayor. En la actualidad, a esta advocación se le llama Nuestra Señora, Protectora de Roma o Auxilio del Pueblo Romano. El 1º de noviembre, de 1954, al final del Año Mariano, el Santo Padre Pío XII colocó una corona enjoyada sobre la pintura de Nuestra Señora, Protectora de Roma. En ese momento, se levantó un fuerte llanto de entre la gran multitud congregada en Sta. María la Mayor: "¡Viva la Reina!". El Papa nombró a la Virgen Reina de cielos y tierra y decretó que se celebrara una fiesta especial para honrarla bajo ese título. La fiesta de Nuestra Señora de las Nieves, 5 de agosto, se celebraba, en principio, solamente en la basílica, se extendió en el siglo XIV a toda Roma y, finalmente, San Pío V la declaró fiesta de la Iglesia universal en el siglo XVII.

ACERCA DE LA IMAGEN:

Se trata de una maravillosa escultura en madera que representa a la Virgen de las Nieves sobre un trono de madera. Seguramente es una imagen del siglo XVII que, ya en la Nueva Guatemala, fue transformada con una vestimenta de tela encolada. Esta vestimenta se compone de una túnica ceñida en la cintura. Sobre su regazo está sentado el niño Jesús, quien también viste túnica encolada, de color verde y con decoración foliar en dorado. En la pena de la Virgen aparecieron recientemente varios exvotos antiguos, que dan fe de la devoción que se le tenía en la ciudad de Santiago.

 

Regresar a imagenes Virgen María