LA SANTA CRUZ DE JESUCRISTO

 

 

ORACIÓN:
Dios nuestro,
que quisiste que tu Hijo
muriera en la Cruz
para salvar a todos los hombres,
concédenos aceptar por tu amor
la cruz del sufrimiento aquí en la tierra,
para gozar en el cielo
los frutos de la redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

ACERCA DE LA ADVOCACIÓN:

La devoción y el culto a la Santa Cruz se remontan a los primeros cristianos. Es verdaderamente un árbol de vida. El apóstol San Andrés sufrió martirio, muriendo clavado en una cruz. Cuando fue conducido a ella, exclamo: “¡Oh cruz buena, que fuiste embellecida por los miembros del Señor, tantas veces deseada!” La tradición atribuye a Santa Elena, madre de Constantino, el haber encontrado la cruz, de nuestro Señor Jesucristo. A principios de siglo VII, los persas saquearon a Jerusalén y se apoderaron de las santas reliquias de la Santa Cruz, que serían recuperadas poco años más tarde por el emperador Heraclio. La tradición dice que el emperador, vestido con insignias de la realeza, quiso llevar (en exaltación) la Cruz hasta su primitivo lugar en el Calvario, pero su peso se fue haciendo más y más insoportable. Zacarías, obispo de Jerusalén, le hizo ver que para llevar a cuestas la Santa Cruz debería despojarse de sus vestidos reales e imitar la pobreza y humildad de Jesús. Heraclio, con pobres vestidos y descalzo, pudo así llevar la Cruz hasta la cima del Gólgota.

 

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