Catedral Panchoy

La tercera Catedral

 

 

La tercera Catedral ocupa un lugar importantísimo en la historia de la Iglesia de Guatemala por varias razones, especialmente porque fue construida en el momento en que las artes llegaron a su máxima expresión en la época colonial y también porque algunos de sus restos se conservan aún en la hermosa ciudad de Antigua Guatemala. Se inició su construcción el 30 de noviembre de 1671, cuando se colocó la primera piedra sin estar totalmente demolida la anterior. Al principio, se nombró maestro mayor de la obra al español Martín de Andujar y como maestro menor a Joseph de Porres. Ambos contribuyeron a la realización del conjunto. La construcción avanzó con rapidez, incluso tras la muerte del obispo Sáenz de Mañosca en 1675. El obispo Juan de Ortega Montañés continúa la obra, hasta su dedicación y el traslado del Santísimo desde la iglesia de San Pedro, el 5 y 6 de noviembre de 1680. Juarros describe la ceremonia y la califica como: “la más solemne, suntuosa y completa que se ha visto en Guatemala”. De 1681 a 1684 se terminan todavía algunos trabajos menores. Ya para 1689 esta completamente terminada.

Sin embargo, en 1717, los terremotos del 29 de septiembre le ocasionan daños mayores. Entre 1718 y 1722 es necesario botar y reconstruir el cimborrio, la mitad de la portada y macizar todos los arcos que se hallen abiertos. También fue necesario demoler la torre de las campanas. En 1743 se eleva la Catedral a la categoría de metropolitana por la erección del arzobispado de Santiago de Guatemala. Para 1751, el edificio sufre nuevos daños por otros terremotos: de nuevo cae el cimborrio, así como el remate de la portada, ocurren grietas en bóvedas, paredes y pilastras. El 29 de julio de 1773, la Catedral vuelve a resultar gravemente dañada por los terremotos de Santa Marta. Quedaron arruinadas enteramente sus bóvedas, cuarteadas sus paredes y amenazando una ruina total su conjunto completo. En cambio, la casa del sacristán mayor apenas se dañó. Sin embargo, se desalojó completamente todo el conjunto, guardando todos los bienes que poseía en los corredores del claustro de la Universidad de San Carlos. A pesar del traslado de la ciudad y del todos los bienes que pudieran utilizarse para la nueva Catedral, parte del edificio permaneció y allí se trasladó la parroquia de San José, que funcionaba en el viejo salón mayor de la universidad. Actualmente la parroquia de San José ocupa el lugar de la antigua Capilla del Santísimo de la tercera Catedral, pero pueden contemplarse las hermosas ruinas del conjunto monumental, que se conservan magníficamente gracias al trabajo del párroco y rector del templo, P. Juan Carlos Córdova Sierra, quien durante las últimas dos décadas se ha dedicado a conservar el conjunto para la posteridad.

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