Siguiendo la nave lateral izquierda, encontramos la Capilla de Nuestra Señora del Socorro. El altar principal de esta capilla lo ocupa la hermosa imagen de Nuestra Señora del Socorro, talla española –posiblemente sevillana- en madera de naranjo, seguramente del siglo XV, que vino a Guatemala con los conquistadores. Es una de las imágenes más antiguas del país. El cronista Bernal Díaz del Castillo asegura que el presbítero, capellán de las tropas de los conquistadores, don Juan Godínez, celebró ante ella la primera misa en América Central el 25 de julio de 1524. Según Domingo Juarros, también fue venerada con los títulos de Virgen de la Piedad, Virgen de la Leche y Conquistadora. Gozó de una enorme veneración en los tiempos de la colonia. La Cofradía de la Virgen del Socorro la erige el arzobispo Pedro Pardo de Figueroa el 8 de mayo de 1741 y como Archicofradía en 1924. Está adornada con una peana y una chispa de plata que pueden ubicarse en el siglo XVIII.
También en la Capilla de Nuestra Señora del Socorro se pueden contemplar otras imágenes significativas de la Catedral, especialmente las de Nuestra Señora de la Asunción y Nuestra Señora del Tránsito (ambas seguramente del siglo XVIII), la bellísima imagen del Cristo Yacente (hecha seguramente en España sobre el modelo dado por la Sábana Santa), la imagen de Nuestra Señora de la Soledad del siglo XIX, la antigua imagen de Jesús Nazareno llamado “del Rinconcito” y finalmente la imagen colonial de Nuestra Señora de las Nieves, de la cual consta que tenía gran culto en la ciudad de Santiago.
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